lunes, 23 de enero de 2017

LA IMPORTANCIA DEL TESTAMENTO

Artículo publicado el pasado 20 de enero en el Periódico "Nueva Alcarria":

La importancia del testamento:

Foto: http://nuevaalcarria.com
Recordando aquellas palabras de nuestro ilustre y querido Hijo Adoptivo de la Provincia, Don Camilo José Cela, lo de temer a la muerte es una ordinariez, porque la muerte a todos nos pasa. Pero precisamente por eso, deberíamos pensar en dejarlo todo "atado y bien atado" para que cuando "nos pase" (Dios quiera que muy tarde), les evitemos problemas a aquellos que nos sobrevivan. Y el testamento es la herramienta legal más sencilla y eficaz para evitárselos. Además, por poco coste en contraposición al "coste" que puede suponer no hacerlo, pues son las sucesiones intestadas (sin testamento válido) las que suelen propiciar los problemas en contraposición a aquellas en las que se deja testamento. Y sin embargo, lo cierto es que se obvia, tal vez por desconocimiento o dejadez, o tal vez porque traiga "mal fario" esto de pensar en lo de morirse.

Tampoco es que valga cualquier testamento: como norma general mi consejo es que sea lo más detallado posible y que se dejen repartidos los bienes, pues un testamento genérico también puede traer problemas cuando los coherederos no se ponen de acuerdo en el reparto de los bienes. 

Y si es muy recomendable otorgar testamento, en los supuestos de separación o divorcio cuando hay hijos menores de edad, lo es más todavía, pues cuando un matrimonio queda disuelto legalmente, el excónyuge superviviente nunca tendrá derechos hereditarios sobre los bienes del cónyuge fallecido (salvo que el fallecido así lo hubiera dispuesto en un testamento), pero sí podría tenerlos sobre su hijo. El testamento, además de proteger a los hijos, va a evitar más disgustos a los familiares del progenitor fallecido.

Pongámonos en situación: con el fallecimiento del progenitor separado o divorciado, sus hijos se convertirán en herederos, pero al ser menores de edad, el administrador de su patrimonio será el progenitor superviviente que, si bien tendrá un ámbito de actuación limitado, pues para disponer del mismo tendrá que contar con autorización judicial, normalmente podrá obtenerla alegando el interés de sus hijos. Lo visualizaremos mejor con este ejemplo: fallece el progenitor separado/divorciado con un bien patrimonial privativo, una vivienda en la playa. Sus hijos heredarán esa vivienda, pero al ser menores de edad, quien administre la misma va a ser el progenitor superviviente, que acabará disponiendo y disfrutando de ella alegando que lo hace "en beneficio de sus hijos". Y dependerá de la relación que hayas tenido con tu expareja, pero lo normal es que no sea "plato de buen gusto" para los familiares del progenitor fallecido ver como su exmarido/exesposa/expareja "veranea" con sus hijos o con su nueva pareja (pongamos el caso) en la casa de la playa que era propiedad exclusiva del familiar. Y sin que puedan hacer nada por evitarlo, porque el fallecido no dejó testamento.

Y es que, además de nombrar herederos (dejando a salvo los forzosos) y repartir bienes, con el testamento vamos a poder nombrar un administrador de nuestro patrimonio, alguien de nuestra total confianza, para que en caso de fallecer existiendo hijos menores de edad (o incapacitados judicialmente) pueda ser éste quien administre los bienes y no, como sucedía en el ejemplo, el progenitor superviviente.

A través del testamento, también se puede nombrar un albacea o un contador partidor de confianza, para que se encargue de distribuir la herencia en caso de discrepancias entre los coherederos, pagar los gastos del funeral, satisfacer los legados en metálico, y vigilar la ejecución de lo ordenado en el testamento.

Además, también se suele aprovechar el testamento para sustituir a los hijos para el caso de renuncia a la herencia, o para el caso de que al fallecer el testador hubiera fallecido también el heredero designado por este. Al nombrarse un sustituto, se consigue que el heredero sustituto sea, al menos, el pretendido por el testador.

Finalmente, y aunque no es un caso habitual, a través del testamento podemos nombrar tutor de los hijos menores para el supuesto de que ambos progenitores fallecieran (si fallece uno sólo, será el otro progenitor el que se haga cargo de los hijos asumiendo íntegramente su custodia). 

Concluyendo: por un bajo coste, un buen testamento puede evitar muchos problemas, ya no al que se va, sino a los que se quedan.

Luis Miguel Almazán

Abogado de Familia

jueves, 19 de enero de 2017

CUSTODIA COMPARTIDA DENEGADA POR LA DISTANCIA ENTRE DOMICILIOS

En una nueva Sentencia del Tribunal Supremo, Sentencia 748/2016 de 21 de diciembre, se deniega el establecimiento de una custodia compartida por la distancia existente entre los domicilios de ambos progenitores (50km). Al recurrente, en este caso el padre, se le imponen las costas. Debemos recordar que la distancia entre domicilios de los progenitores es uno de los parámetros que ha de tenerse en cuenta para establecer un sistema de guarda y custodia compartida, y en este caso el Supremo ya nos deja claro que, a pesar de que ambos progenitores reúnen condiciones óptimas para su establecimiento, 50 kilómetros son muchos kilómetros para poder ejercer adecuadamente esa custodia compartida, aun habiendo sido la madre quien abandonara el domicilio familiar. El Supremo mantiene la custodia en exclusiva de la menor por considerarlo lo más adecuado. Extractamos los Fundamentos de Derecho de la Sentencia:

Foto: http://elpais.com
FUNDAMENTOS DE DERECHO:


PRIMERO.- (...) 

La Audiencia, tras analizar la doctrina de esta sala - sentencias de 25 de abril de 2014 y 29 de abril de 2013- argumenta que la separación de hecho se produjo cuando la madre abandonó el domicilio familiar - propiedad del padre- en San Martín de la Vega y trasladó su residencia a Boadilla del Monte, y si bien el recurrente interesó la guarda y custodia compartida anunciando su cambio de residencia a la localidad donde reside la menor, no ha procedido a tal cambio. Afirma también la sentencia impugnada que no se ha demostrado incidencia negativa alguna en la vida de la menor, y concluye que no existe razón en este momento para introducir cambios en su vida. 

SEGUNDO.- (...) 

El hecho de que esta sala se haya manifestado reiteradamente a favor de establecer el régimen de custodia compartida -por ser el más adecuado para el interés del menor- no implica que dicho interés determine siempre la constitución de tal régimen si se considera desfavorable. La propia parte recurrente afirma que se trata de «un concepto jurídico indeterminado, dejando el legislador en manos del poder jurisdiccional la difícil y responsable tarea de llenarlo de contenido, habiéndosenos dotado en los últimos años, con una enorme cercanía en el tiempo, de contenido práctico a ese principio mediante las resoluciones emanadas de la Sala Primera del Tribunal Supremo y que son las que consideramos han sido desconocidas por la sentencia recurrida. 

La Audiencia sí ha tenido en cuenta el interés de la menor como criterio prevalente a la hora de resolver, si bien no lo ha hecho en la forma en que lo entiende la parte recurrente. Difícilmente puede justificarse en tal caso que estemos ante un supuesto que presente interés casacional por oposición a la doctrina jurisprudencial de esta sala, ya que tal doctrina impone la consideración de dicho interés, pero atendiendo al caso concreto. Resulta así que, aunque concurran varios de los requisitos que normalmente habrían de dar lugar al establecimiento del régimen de custodia compartida, existe una circunstancia que lo desaconseja por suponer una alteración de la vida normal de la menor, sobre todo cuando ya alcanza edad escolar, ya que ambos progenitores residen en poblaciones que distan entre sí unos cincuenta kilómetros y ello supondría que en semanas alternas la menor habría de recorrer esa considerable distancia para desplazarse al colegio. 

TERCERO.- Procede por ello la desestimación del recurso con imposición de costas a la parte recurrente de conformidad con lo establecido en los artículos 394 y 398 LEC, y la pérdida del depósito constituido. 

Luis Miguel Almazán 

Abogado de Familia

lunes, 16 de enero de 2017

COMPENSACIÓN DE DEUDAS ENTRE EXCÓNYUGES O PROGENITORES

De entrada, diremos que la Ley de Enjuiciamiento Civil dice que como motivo de oposición a la ejecución de una sentencia sólo se admite el pago o cumplimiento de lo ordenado. Con respecto a los alimentos, el Código Civil establece por su parte (art. 151) que tampoco pueden compensarse las pensiones de alimentos con lo que el alimentista deba al que ha de prestarlos. En definitiva: no cabe oponerse a una ejecución por impago de alimentos alegando compensación de otras deudas que pudieran tener los progenitores entre sí pues no se admite la excepción de pago por compensación.

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Otra situación distinta desde la que podemos abordar la cuestión de la compensación de la pensión de alimentos es la que se da en un ejemplo clásico: cuando el progenitor quiere compensar los gastos de su pensión de alimentos con gastos ordinarios de los hijos que ha abonado por su cuenta y que se entienden comprendidos en dicha pensión, pero que el progenitor custodio se niega a cubrir (por poner un ejemplo: el comedor escolar al que acude el hijo pero que el progenitor custodio se niega a pagar). En este caso, se podría considerar como un pago anticipado de su pensión de alimentos, pudiendo descontarse de la misma. De otro modo se consideraría un enriquecimiento injusto.

En relación con otras deudas, que no sean las de pensiones de alimentos, basándonos en el artículo 1196 del Código Civil, podemos interpretar que ante un tipo de deudas "conexas" entre acreedor y deudor, o de similar naturaleza y reconocidas mediante título ejecutivo, se podría oponer la ejecución de la sentencia por compensación (por ejemplo cargas hipotecarias, IBI, seguros…). Por lo tanto hay que diferenciar muy claramente si las deudas reclamadas en la ejecución de la sentencia son o no de alimentos para determinar si cabe o no la oposición por compensación de deudas.

En resumen: la doctrina y jurisprudencia mayoritaria no admite la oposición por compensación (SAP Baleares, Secc 3ª 155/2009 que determina que la compensación no puede alegarse como motivo de ejecución al no estar previsto legalmente), pero aun así es un asunto en el que los tribunales cada vez están más divididos y ya no es cuestión pacifica. Hasta el punto de que en la línea de la compensación avanza cierta jurisprudencia menor (Audiencia Provincial de Cádiz, Secc 2ª 113/2010), o Audiencias Provinciales como la de Valencia donde por razones de economía procesal vienen admitiendo compensaciones de este tipo como medio de oposición a la ejecución de títulos judiciales, para dar mayor flexibilidad en los procesos ejecutivos de Derecho de Familia y para evitar el absurdo de que una y otra parte instaran demandas ejecutivas derivadas en el mismo proceso en el que fueran respectivamente acreedoras y deudoras entre sí. El devenir pues de esta nueva línea interpretativa está aún por escribirse, pero cierto es que deja abierta la puerta a temas tan interesantes como la posibilidad de oposición por compensación en la ejecución de una pensión compensatoria, entre otras.

Luis Miguel Almazán

Abogado de Familia

lunes, 9 de enero de 2017

CARTA A LOS REYES MAGOS

Texto íntegro de la Carta a SS MM Los Reyes Magos de Oriente publicada el pasado 5 de enero en el Periódico Nueva Alcarria:

Queridos Reyes Magos:

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Cuesta creerlo, pero este año algunos papás y mamás no se han portado nada bien con sus hijos. No han sido capaces de anteponer sus intereses personales a los de éstos y les ha faltado empatía para darse cuenta de que los niños también sufren con ciertas actitudes de los adultos. Y es que algunos padres-madres confunden eso, ser padres y madres, con ser dueños-dueñas de sus hijos, sin darse cuenta de que los hijos no pertenecen a ninguno de ellos, y si acaso son los padres quienes pertenecen a los hijos. 

Los niños deben quedar siempre al margen de los problemas de los adultos. Bastante doloroso es ya para un hijo ver como las dos personas que más quiere en este mundo no pueden vivir junto a él. Pero no, algunos papás y mamás, cegados por sus odios y sus rencores personales, convierten su resentimiento en maltrato hacia sus hijos. Tal vez de manera inconsciente, pero tristemente muchos padres han sido capaces este año de hacer cosas terribles, verdaderos actos de tiranía, olvidando por completo el alto coste emocional que supone y supondrá para sus hijos haberle "declarado la guerra" a su padre/madre. Desde sembrar en ellos el rechazo hacia el otro progenitor, hablándoles mal de éste; hasta llegar a separarles físicamente. Y eso es maltrato, sí, maltrato infantil. Y el hecho de que sea invisible, no aceptado como tal o no perseguido como se debiera, no quiere decir que no lo sea. ¿Son conscientes los padres del precio que pagan los hijos por este tipo de acciones? ¿Cuántos padres/madres no sufrirían por no poder estar con sus hijos? ¿Tan difícil es de entender para un progenitor que el otro progenitor también quiera estar con sus hijos? 

Entiendo que no es lo mismo la separación de unos padres que simplemente han dejado de quererse pero que se respetan mutuamente, a la separación en la que existen otros elementos de ruptura, como puede ser una infidelidad o incluso en casos extremos unos malos tratos. Ya sé que el momento es complicado, muy duro, que puede que haya mucho que reprocharse. Y es muy probable que ahora se hayan dado cuenta de que su pareja no era el buen marido o la buena esposa que pensaban que era; o incluso el buen padre o la buena madre que le hubieran querido dar a sus hijos. Pero si los hijos no tienen la culpa, ¿cómo puede ser el odio hacia tu expareja más fuerte que el amor hacia tus hijos?, ¿en qué momento el odio y el rencor se apodera de ese padre/madre y le nubla la perspectiva? Porque un buen padre no proporciona sufrimientos a sus hijos, sino que se los evita. Un buen padre/madre fomenta al máximo la relación de sus hijos con el otro progenitor, no la impide. Se trata de que el hijo aprenda a ser feliz en la nueva situación con sus padres y conseguir que los hijos tengan una infancia feliz es tarea de padres responsables, ¿qué clase de madre/padre no querría eso para sus hijos?

Y los que rodean a estos progenitores, que por la situación que atraviesan no son capaces de ver más allá de dos palmos de sus narices, ¿hacen algo al respecto?, ¿les ayudan o emponzoñan más todavía?, ¿han pensado que ellos, el familiar, el amigo... puede ser la persona que cambie la vida de esos niños que tanto sufren por la ceguera de su progenitor?

Por eso, queridos Reyes Magos, este año no voy a pediros carbón para todos esos padres y madres. No, porque sería como pagarles con la misma moneda con la que ya pagan a sus hijos. Voy a pediros que les traigáis a todos ellos unas dosis mínimas de sentido común, de empatía, de comprensión y de amor. Pero amor del bueno, del verdadero, y no del tóxico que es el que ellos sienten por sus hijos. Para que ningún niño tenga que recuperarse de su infancia. Que se den cuenta de que, por muy mal marido o esposa que una persona sea, no dejará de ser la madre o el padre de su hijo; ese marido o esa esposa del que un día se enamoraron, con quien vivieron momentos felices, a quien eligieron libremente para que fuera el padre o la madre de sus hijos. Porque, en definitiva, esos hijos, y no sus padres, serán los únicos que tendrán potestad para valorar si su padre o su madre ha sido un buen padre o una buena madre. Ellos serán quienes verdaderamente les juzguen, y les aseguro que es esa la única sentencia de la que deberían preocuparse los padres, porque sobre ella no cabrá recurso alguno. 

Luis Miguel Almazán

Abogado de Familia

lunes, 2 de enero de 2017

TRASLADO INCONSENTIDO DEL MENOR: SOLO SI NO ES PERJUDICIAL

Es un hecho que puede suceder: por algún motivo el progenitor custodio tiene que marcharse de la localidad donde reside. En este caso que nos ocupa, la madre custodia tiene que marcharse a Alemania con su hija menor de edad. El problema es que lo hace sin el consentimiento del otro progenitor y sin la autorización judicial que debe darse cuando no hay tal consentimiento. La madre carece de medios económicos para afrontar la guarda y custodia de la menor y ha sido desahuciada por el propietario de la vivienda en la que residían ambas encontrándose sin hogar. También, la menor ha perdido la plaza en el colegio por falta de pago y por todo ello la madre de "motu propio" se ha marchado a vivir a Alemania llevándose a su hija menor de edad.

Foto: http://www.elmundo.es
Atendiendo a la precariedad económica de la madre en Alemania que se ha marchado allí a tratar de mejorar su situación, el padre solicita un cambio de guarda y custodia. Tanto el juzgado de instancia como la Audiencia Provincial acuerda dicho cambio y se otorga la custodia al padre. En segunda instancia se admitió la prueba psicosocial, pero no se practicó porque la Sala de la Audiencia Provincial consideró que no era posible porque la demandada no tenía recursos económicos para poderse trasladar a España para realizarla.

El Tribunal Supremo en Sentencia 564/2016 de 27 de septiembre (Id Cendoj: 28079110012016100550) admite el recurso por infracción procesal presentado por la madre, y determina que se realice la prueba psicosocial, pues es potestad de jueces y tribunales decidir sobre la pertinencia de la prueba pero no pueden hacerlo de modo arbitrario e injustificado sino motivando su decisión. Por su parte, el solicitante (en este caso la madre) debe agotar todas las posibilidades de impugnación y demostrar que la prueba propuesta denegada es objetivamente idónea o determinante para cambiar el sentido del fallo. La relevancia de la prueba radica por tanto en determinar si el cambio de residencia afecta a los intereses de la menor, pues en caso de afectarle ello podría conllevar un cambio de la guarda y custodia (por lo que a sensu contrario entiendo también que si no se acredita el perjuicio a la menor podría darse el beneplácito a ese traslado inconsentido por el progenitor custodio, aun habiéndose saltado "a la torera" el ejercicio compartido de la patria potestad).

Y aunque el Supremo no entra a valorar la decisión de primera y segunda instancia sino que se limita a anular las actuaciones y admitir la prueba psicosocial, por el camino nuestro más Alto Tribunal nos deja una "pista" sobre lo que debe actuar la justicia en estos casos de "traslados inconsentidos": los argumentos de la Audiencia Provincial para cambiar la custodia, tales como el engaño materno en el traslado, la falta de prueba de un trauma a la menor por un cambio de custodia, la privación al padre del contacto con su hija y el incumplimiento del mandato judicial...NO BASTAN. Debe existir una prueba de que dicho cambio vaya en detrimento y perjuicio de la hija menor. Y por ello precisamente deberá practicarse la prueba psicosocial, por si esta fuera determinante (o no) para establecer un cambio de la guarda y custodia. 

FUNDAMENTOS DE DERECHO

TERCERO.- La doctrina jurisprudencial de esta Sala, en perfecta sintonía con la doctrina constitucional, dice la sentencia de 11 de julio 2005 , viene declarando que los Jueces y Tribunales, aunque tienen la potestad de selección y de decretar la impertinencia de las pruebas, no pueden hacerlo de modo arbitrario e injustificado sino que deben explicar debidamente su decisión (S. 4 junio 2000), siendo preciso, para denunciar mediante este recurso una denegación de prueba, que se hayan agotado todas las posibilidades de impugnación ( SS. 6 noviembre 2001 , 10 y 26 junio , 8 noviembre y 31 diciembre 2002 , entre otras) y argumentar - demostrar- que la prueba propuesta y denegada es objetivamente idónea, decisiva o determinante en el sentido de que acogida puede cambiar el sentido del fallo, como sucede en este caso:

1.- Con reiteración ha dicho esta sala que las discusiones sobre guarda y custodia de los menores deben contemplar siempre el prevalente del interés de los niños, lo que obliga a los tribunales a decidir cuál es lo que más les conviene ante una situación que no es anormal ni mucho menos infrecuente como es la que aquí se plantea de ruptura de las relaciones personales de los progenitores y posterior traslado del progenitor custodio al extranjero llevándose consigo a la hija.

2.- Dice la sentencia de esta Sala de 26 de octubre de 2012 , y reitera la de 20 de octubre de 2014 , lo siguiente: "Las acciones y responsabilidades que derivan de la patria potestad corresponden a ambos padres de tal forma que cualquiera de ellos, tanto el que tiene la guarda como el que no la conserva, puede actuar en relación a sus hijos una posición activa que no solo implica colaborar con el otro, sino participar en la toma de decisiones fundamentales al interés superior del menor. Una de ellas la que concierne a su traslado o desplazamiento de su lugar de residencia en cuanto le aparta de su entorno habitual que se tuvo en cuenta para decidir sobre la medida e incumple el derecho de relacionarse con el padre o madre no custodio.

3.- La patria potestad, dice el artículo 156 del Código Civil , se ejercerá conjuntamente por ambos progenitores o por uno solo con el consentimiento expreso o tácito del otro. En caso de desacuerdo, cualquiera de los dos podrá acudir al Juez quien, después de oír a ambos y al hijo si tuviera suficiente juicio y, en todo caso, si fuera mayor de doce años, atribuirá sin ulterior recurso la facultad de decidir al padre o a la madre.

4.- Supone que todos los derechos y deberes que entraña la patria potestad se han de ejercer siempre de común acuerdo por ambos progenitores y de que, en caso de desacuerdo, será el Juez quien determine cuál de los dos ha de ejercer todas o algunas de las facultades que la patria potestad comporta y por cuanto tiempo, pero sin que esta intervención judicial sobre los desacuerdos de los progenitores implique la supresión de estos derechos-deberes de la patria potestad que se ejercitan en un plano de igualdad y no de subordinación. La regla general es el ejercicio conjunto y la excepción la atribución de todas o alguna de las facultades que comporta la patria potestad a uno solo de los progenitores.

Ocurre en este caso que el progenitor custodio ha trasladado su residencia y la de la hija a Alemania sin sustento en un acuerdo con el otro o en la decisión de uno de ellos consentida expresa o tácitamente por el otro, ni en una decisión judicial previa identificación de los bienes y derechos en conflicto puesto que lo ha hecho de forma unilateral, con lo que no ha sido posible calibrar de una forma ponderada la necesidad y proporcionalidad de la medida adoptada. Y, como consecuencia de este cambio de circunstancias el padre ha interesado un cambio de la medida que se argumenta más que en el hecho del traslado, aunque se mencione, en la precaria situación económica de la recurrente para mantener a la niña.

Estamos, sin duda, ante una de las decisiones más importantes que pueden adoptarse en la vida del menor y de la propia familia, y ante una demanda de cambio de custodia que la Audiencia provincial resuelve en el sentido siguiente; «la parte apelante no acredita que un cambio de guarda y custodia a favor del padre suponga a la menor un auténtico trauma, pues ha sido precisamente la apelante quien, por su propia voluntad, sin justificación alguna, y mediando engaño cuando hizo creer al padre que se trasladaba temporalmente a Alemania con su hija por motivos familiares de urgencia y enfermedad..., ha privado a la menor del necesario contacto fluido con su padre, incumpliendo el mandato judicial, lo que ha de dar lugar a un cambio de custodia, pues ninguna prueba se ha practicado que nos permita aseverar que dicho cambio vaya en detrimento y perjuicio de la hija menor; estimar el recurso de apelación equivaldría a dar prioridad a los intereses de la madre, respecto a los de la hija con infracción de lo dispuesto en el artículo 39 de la Constitución ». Y si ninguna prueba se ha practicado difícilmente puede modificarse una medida que tiene su origen en una previa evaluación de la situación existente en su momento y se sustenta en el consecuente cambio de las circunstancias que la motivación.

Resolver conforme al interés del menor determina que la Audiencia tenga a su disposición unos datos fiables sobre la niña, sobre el padre y la madre para asumir estos menesteres, y que, a la mayor brevedad posible, se conozcan y se resuelva lo que mejor conviene a la niña con respeto a la posición de cada uno de los progenitores solucionando, en definitiva, un problema ya de por si complejo dada la situación creada en función de lo que resulte más favorable para su desarrollo físico, intelectivo e integración social haciendo posible la relación con ambos progenitores pues solo de afectar el cambio de residencia a los intereses de la menor, que son los que deben ser preferentemente tutelados, podría conllevar un cambio de la guarda y custodia, conforme se ha interesado en la demanda.

Luis Miguel Almazán


Abogado de Familia