miércoles, 22 de octubre de 2014

GASTOS DE LA VIVIENDA FAMILIAR TRAS LA SEPARACIÓN

He llegado a hablar en otra entrada sobre este tema (USO Y DISFRUTE DE LA VIVIENDA FAMILIAR), pero ahora vuelvo a tratarlo, a raíz de la reciente Sentencia del Tribunal Supremo, Sentencia 508/2014 de 25 de septiembre, en virtud de la cual el pago de los gastos comunitarios de la vivienda que ha sido domicilio familiar, corresponderá afrontarlo al cónyuge a quien se le había atribuido el uso del inmueble, y no en función de su relación de propiedad con el inmueble, al haberlo impuesto así el juzgado de primera instancia.

Foto: http://erasmusu.com/es
La decisión de esta Sentencia es clara: el juez puede decidir quién paga los gastos de la comunidad de propietarios, en aras al equilibrio económico entre las partes, sin infringir lo dispuesto en el artículo 9.5 de la Ley de Propiedad Horizontal pues este artículo rige las relaciones entre propietarios y Comunidad, sin perjuicio de las relaciones internas entre aquellos (como sería el caso). Ahora bien, ello no obsta para que de acuerdo con el art. 9 de la LPH, sean ambos propietarios los que deberán afrontar, en su caso, las reclamaciones que la Comunidad de Propietarios pudieran hacerles.

Pero ello también implica que a falta de imposición de dicha obligación, ambos cónyuges deberán pagar la comunidad en proporción a su propiedad. Y si uno no lo hace, el otro tendrá un derecho de reembolso.

Y ¿qué ocurre con otros gastos inherentes a la vivienda como son el IBI o el seguro del hogar?. Lo primero a lo que habrá que atender es a lo acordado entre las partes en el convenio regulador, pero si no lo hubiere, habrá que atenerse a que el Impuesto de Bienes Inmuebles es un tributo municipal cuyo hecho imponible lo constituye la propiedad del inmueble, siendo sujetos pasivos los propietarios que ostenten la titularidad del mismo con fecha 1 de enero de cada año.

Lo mismo puede indicarse con respecto al seguro del hogar, que responde al interés del propietario al cubrir los daños que pudiera sufrir la vivienda en sí y la responsabilidad civil frente a terceros. Por tanto, también deberá ser satisfecho por los propietarios de manera proporcional (SAP Salamanca, Sec. 1.ª, 476/2010, de 13 de diciembre y SAP Barcelona, Sec. 18.ª, 14-6-2011).

Por descontado, y salvo pacto en contrario, el préstamo hipotecario si lo hubiere, se seguirá abonando como se venía haciendo antes de la separación (si el préstamo fue suscrito por igual, ambos deberán seguir abonando la mitad del mismo, si el préstamo hipotecario fue suscrito por uno sólo porque la vivienda era privativa de él, estará obligado a seguir abonando sus cuotas). Y los gastos del uso ordinario de la vivienda (luz, agua, gas) los abonará el cónyuge usuario de la misma. En esto no hay discusión.

Luis Miguel Almazán

Abogado de familia

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