miércoles, 3 de septiembre de 2014

EL DIVORCIO POSTVACACIONAL

Estadísticamente, en septiembre se producen uno de cada tres divorcios. Y es que llega septiembre y con él las consecuencias de la convivencia familiar "intensa" que se produce en vacaciones, que resalta, si las hay, las dificultades por las que atraviesa una pareja.

Foto: http://www.lasprovincias.es
Obviamente, si "la cosa no funciona", donde más se va a notar es cuando más vida en común se hace con la pareja. En cualquier caso, el consejo más útil que puedo dar es: déjate aconsejar por profesionales, principalmente psicólogos y abogados. Mantener una relación de pareja que no funciona es perjudicial para toda la familia y hay que plantearse que separarse no es malo cuando la relación no aporta nada bueno. Plantéate que una ruptura, por muy dura y dolorosa que resulte, puede significar estar haciendo las cosas bien.

A nivel legal, es primordial consultar con un abogado para que te asesore sobre cuál puede ser la mejor solución para terminar con una relación de pareja. Aunque lo más barato, y lo que menos desgaste emocional tiene, es tramitar el divorcio o separación de mutuo acuerdo con un sólo abogado, conviene que cada parte se asesore con su propio abogado. Así, si hay dudas sobre la propuesta presentada por el abogado, podrá contrastarse con otro profesional. Y desde luego no te dejes amedrentar por coacciones del tipo "si no firmas y vamos a juicio será peor". Debes antes asesorarte y saber qué consecuencias va a tener lo que firmas. No te precipites por querer arreglar las cosas rápido. Porque en derecho de familia, un acuerdo no siempre es mejor que un juicio. Ese acuerdo que firmes regulará tu vida y la de tus hijos durante muchos años. Y suele suceder que muchos se arrepienten toda la vida de lo que firmaron "aprisa y corriendo".

No debes precipitarte ni tener prisa por firmar y regular tu nueva situación, pero tampoco debes dejar que pase mucho tiempo, sobre todo si la situación actual perjudica tus intereses o los de tus hijos, pues se estará consolidando en el tiempo y en ese caso el tiempo corre en tu contra. Si lo tienes claro, y ves que no cabe posibilidad alguna de reconducir la situación y la separación es la única salida, ponte con ello. Que el tiempo pase, lejos de calmar los ánimos, provocará más conflictividad entre vosotros. Si la posibilidad de llegar a un acuerdo se demora en demasía, o ves que se negocia lo innegociable, o que se está "mareando la perdiz"...presenta demanda en el juzgado. No pasa nada, siempre habrá tiempo de llegar a un acuerdo.

Y mi consejo final (un tanto literario): nunca es tarde para volver a empezar. Nunca es tarde para ser feliz.

Luis Miguel Almazán

Abogado de familia

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