lunes, 22 de septiembre de 2014

EL ABANDONO DE FAMILIA Y EL ABANDONO DE HOGAR

Es un error muy común confundir el abandono del hogar con el abandono familiar, pero es importante saber diferenciarlos correctamente pues las consecuencias entre ambos conceptos distan considerablemente.

Foto: http://www.bebesymas.com
Muchas parejas con problemas de convivencia tienen el miedo de irse de casa por temor a ser denunciadas por cometer delito de abandono de familia, pero no es así. El abandono del hogar no constituye ningún delito tipificado. El abandono del hogar se considera justificado, siempre y cuando se presente demanda de separación o divorcio en un plazo de 30 días tras producirse el mismo, pues en ese caso se entiende que no se ha incumplido con el deber de convivencia (artículo 105 del Código Civil). Pero existen otros casos en los que el abandono del hogar está también justificado tales como los motivados por causas de trabajo, salud, etc. En conclusión un abandono justificado o injustificado del hogar no significa necesariamente que se haya cometido un delito de abandono de familia. Para que el abandono de hogar se considere delito, debe considerarse además un abandono de familia:

El abandono de familia por su parte sí es un delito tipificado en el Código Penal, tal y como se expone en los artículos 226 y 227:

- El que dejare de cumplir los deberes legales de asistencia inherentes a la patria potestad, tutela, guarda o acogimiento familiar o de prestar la asistencia necesaria legalmente establecida para el sustento de sus descendientes, ascendientes o cónyuge, que se hallen necesitados, será castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a 12 meses.

- El que dejare de pagar durante dos meses consecutivos o cuatro meses no consecutivos cualquier tipo de prestación económica en favor de su cónyuge o sus hijos, (...), será castigado con la pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a 24 meses. En este caso estaríamos hablando de delito de abandono de familia en su modalidad de impago de pensiones (asunto del que ya hablé en la Entrada: CONSECUENCIAS PENALES DEL IMPAGO DE PENSIONES)

Así pues, para cometer un delito de abandono de familia se ha de realizar un acto de omisión, ya sea dejar de cumplir las obligaciones inherentes a la patria potestad o dejar de pagar una prestación judicialmente reconocida. Y además esta omisión ha de ser dolosa, malintencionada.

El delito de abandono de familia es un delito permanente, esto es que se prolonga su consumación mientras se conculcan los deberes de asistencia; y es un delito semipúblico pues no puede perseguirse de oficio sino únicamente previa denuncia de la persona ofendida, o, en su caso -cuando se trate de personas de todo punto desvalidas-, del Ministerio Fiscal.

En todo caso, y como siempre recomiendo: antes de tomar cualquier decisión que pueda tener sus consecuencias, déjese aconsejar por un abogado. Y que sea especializado en Derecho de familia, claro está.

Luis Miguel Almazán
Abogado de familia

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