jueves, 24 de abril de 2014

MODIFICACIÓN DE MEDIDAS. CUÁNDO Y CÓMO

Los tiempos cambian, los hijos crecen y las circunstancias personales varían. Por ello, el artículo 90 y el inciso último del artículo 91 del Código Civil, establecen la posibilidad de modificar judicialmente las medidas definitivas adoptadas por sentencia en relación con los hijos o con la expareja, cuando se alteren sustancialmente las circunstancias. Por tanto, estas circunstancias deben ser sustanciales con respecto al momento en que se dictó la sentencia que regulaba dichas medidas, hasta el punto que de haber existido en ese momento hubieran afectado a lo acordado en dicha resolución. No deben responder a un momento puntual por el que se esté atravesando, sino que deben tener "vocación de permanencia" en el tiempo, o que previsiblemente lo vayan a ser. De lo contrario, dicha solicitud judicial puede ser desestimada y además nos pueden imponer las costas y gastos que genere el procedimiento, por lo cual "el intento" sin fundamento suficiente de modificar las medidas nos puede salir caro.

Foto: http://www.elchedetectives.com
En los tiempos de grave crisis económica en los que vivimos, un despido o un cambio de trabajo no puede considerarse por sí solo como una alteración sustancial de las circunstancias para poder modificar una pensión, y las medidas que regulan las relaciones paternofiliales no pueden ir en función de las circunstancias laborales que tengan los progenitores en un momento dado. Debe haber algo más que (por ejemplo) quedarse en paro para pedir la custodia del hijo, un régimen de visitas más amplio, o una reducción de la pensión de alimentos.

Modificación de pensiones:

Para determinar la pensión de alimentos y la pensión compensatoria, en su día se aplicó un criterio de proporcionalidad (artículo 146 Código civil). Y el artículo 147 del Código civil afirma que los alimentos, en los casos a que se refiere el anterior, se reducirán o aumentarán proporcionalmente según el aumento o disminución que sufran las necesidades del alimentista y la fortuna del que hubiere de satisfacerlos. El mínimo vital de pensión de alimentos que muchos tribunales están considerando es de 100.-€ mensuales por hijo.

Para poder solicitar una reducción de las pensiones ya sea de alimentos o compensatoria, debe probarse que los ingresos del obligado han disminuido notablemente y que no se trata de una situación coyuntural, y que -por descontado- dicha reducción de ingresos económicos no es imputable al obligado al pago, que no ha sido "buscada" por él para dejar de pagar la pensión. Corresponde al obligado al pago de la pensión probar la reducción de sus propios ingresos con estas características.

En este punto, con respecto a la pensión compensatoria, concebida como un medio para evitar el desequilibrio entre cónyuges como consecuencia, no de una diferencia de salarios o ingresos, sino de la mayor dedicación a la familia de uno de ellos (STS 851/2014), quiero hacer alusión a la reciente Sentencia del Tribunal Supremo 133/2014 de 17 de marzo que extingue una pensión compensatoria pues el perceptor (perceptora) de ésta había recibido una herencia. Esto, por si mismo, resultaría obvio. Sin embargo, lo relevante de esta sentencia es que al obligado al pago le es suficiente con alegar que existe una herencia a favor del cónyuge acreedor para ejercitar la acción, debiendo ser éste último quien pruebe que esa herencia no incide en su patrimonio por los motivos que sean. Se invierte la carga de la prueba. De ahí la especial relevancia de esta sentencia para casos futuros, y que la misma pueda dar lugar a modificar medidas que permitan subsanar situaciones ilógicas de las que se han estado aprovechando muchos perceptores de pensión compensatoria.

El procedimiento de modificación de las medidas definitivas se sustanciará por los trámites del juicio verbal, si no hay acuerdo entre las partes (artículo 775 de la Ley de Enjuiciamiento Civil). Pero también podrá hacerse de común acuerdo, o por uno con el consentimiento del otro, acompañando al Juzgado propuesta de convenio regulador.

En todo caso, la modificación de la pensión de alimentos o de la pensión compensatoria sólo podrá autorizarla el Juez, nunca puede hacerse unilateralmente por alguna de las partes.
Con la demanda de modificación de medidas también se puede solicitar medidas provisionales, aunque la mayoría de los juzgados no las acuerdan si ven que no hay un riesgo evidente para el menor.

Concluyendo: es aconsejable acudir de inmediato al procedimiento de modificación de medidas cuando cambien sustancialmente las circunstancias que impiden seguir pagando la pensión de alimentos en la cuantía inicialmente fijada mediante sentencia. Sin embargo, el deber de pagar los alimentos en su cuantía inicial no cesa con la interposición de la demanda de modificación de medidas, es su obligación seguir pagando. La sentencia que modifique la pensión de alimentos, reduciéndola, generalmente tendrá efectos a partir del momento en que se pronuncie el Juez. Rara vez se concede con efectos retroactivos.

Y de nuevo insisto: es importante poder probar, acreditar que existen esas circunstancias. Los procedimientos judiciales de modificación de medidas son mas complicados porque requieren una mayor carga de la prueba para que Su Señoría entienda que debe cambiar las medidas dictaminadas en su día, y adecuarlas a la nueva realidad existente. Y sobre todo, si hay cambios que afecten a la convivencia de los padres con los menores, deberán ser siempre en beneficio de éstos últimos.

Luis Miguel Almazán

Abogado de familia

jueves, 10 de abril de 2014

SEPARACION O DIVORCIO

¿Separación o divorcio?. Esta suele ser una de las primeras preguntas que los profesionales del Derecho de Familia escuchamos ante una crisis matrimonial en la que los cónyuges no tienen nada claro qué hacer. Y aunque ambas figuras poseen muchas características en común, hay otras que les separan de manera muy notable. Por eso, es conveniente tener claro desde el principio las consecuencias que tiene optar por una u otra modalidad jurídica:

Foto: http://www.bekiapareja.com
Frente al divorcio, la separación únicamente suspende la vida en común de los casados, manteniéndose el vínculo matrimonial; lo que impide a los cónyuges volverse a casar. El divorcio, por contra, disuelve el matrimonio otorgando a los cónyuges libertad matrimonial para casarse con terceros o casarse nuevamente entre sí (que todo puede ser...).

Existen dos formas de separación: Separación Judicial mediante sentencia; o Separación de Hecho. El Divorcio, a diferencia de la separación, solo cabe de manera judicial requiriendo sentencia.

Actualmente el divorcio no necesita verse precedido de una separación; y ambos han abandonado el sistema causalista (a Su Señoría "le importa un pimiento" la causa por la que ambos se separan o divorcian) y no precisan de ninguna circunstancia para solicitarse. Ya sea de mutuo acuerdo o por iniciativa de uno solo de los consortes, la separación judicial o el divorcio, ha de respetar unos determinados requisitos, a saber: transcurrir 3 meses desde la celebración del matrimonio, y presentar demanda de separación o divorcio. Existe una salvedad temporal para los referidos 3 meses previos de matrimonio que se da en el caso de separación judicial que a iniciativa de uno solo de los cónyuges acredite para sí o para sus hijos riesgo para la vida, integridad física, libertad, integridad moral o indemnidad sexual (art. 81.2 CC). En este caso y sólo en este caso al Juez sí que "le importa" saber los motivos de la separación (evidentemente...).

En cuanto a las similitudes en los efectos del divorcio y la separación (judicial o de hecho), destacan que aunque la separación produce la suspensión de la vida en común (no la disolución como en el caso del divorcio), si cesa en ambos casos la posibilidad de vincular bienes del otro cónyuge (art. 83 CC). Tampoco la separación o el divorcio eximen a los padres de sus obligaciones para con los hijos.

Cuando un matrimonio queda disuelto legalmente mediante separación o divorcio, el ex-cónyuge superviviente nunca tendrá derechos hereditarios sobre los bienes del otro cuando fallezca. A estos efectos, la simple presentación de la demanda de separación o divorcio ya supone la suspensión de derechos hereditarios entre cónyuges, para el caso de que alguno de ellos fallezca antes de que haya resolución judicial. No obstante hay que tener cuidado con los testamentos realizados antes de producirse la ruptura matrimonial, pues a pesar de que la separación y el divorcio dejan sin validez cualquier tipo de derecho hereditario con respecto al "ex-cónyuge", es posible que siendo pareja se haya podido dejar mediante testamento el tercio de libre disposición a la que fue tu pareja y eso no se anula con la sentencia de divorcio o separación. Entonces será necesario rectificar o revocar dicho testamento (salvo que lo quiera dejar así, lógicamente).

Una de las diferencias más significativas de la separación de hecho con respecto al divorcio o separación judicial, es que llevar separado de hecho más de un año por acuerdo mutuo o por abandono del hogar, es causa suficiente para instar la disolución judicial de la sociedad de gananciales, mientras que en el caso de divorcio o separación judicial el régimen económico matrimonial se disuelve inmediatamente con la sentencia (hablamos de disolución del régimen económico matrimonial, no debemos confundirlo con su liquidación -si la hubiere-, que deberá hacerse al mismo tiempo o después si así fuera necesario).

Luis Miguel Almazán

Abogado de familia

jueves, 3 de abril de 2014

CONSECUENCIAS CIVILES DEL IMPAGO DE PENSIONES

En una entrada anterior, hablé ya de las consecuencias penales del impago de pensiones . Ahora me voy a referir a las consecuencias civiles:

Foto: http://www.heraldo.es
Cualquier impago de la pensión de alimentos o compensatoria, por parte de quien deba prestarlos, fijada por resolución judicial, da derecho a quien debía percibirla (generalmente el otro progenitor, acompañado del hijo si es mayor de edad) a que pueda ser reclamada judicialmente por vía de ejecución y embargo. Además, hay que tener en cuenta que en el caso de la pensión de alimentos, estamos hablado de un crédito preferente y privilegiado, es decir, está fuera de los límites de lo que se considera inembargable, pudiendo fijar Su Señoría el embargo de una cantidad que podría llegar hasta el 100% de los ingresos del obligado (no hay un "mínimo inembargable" para la pensión de alimentos).

El plazo para reclamar las pensiones de alimentos reconocidas en la sentencia, que no se hayan hecho efectivas, prescribe a los cinco años (sólo podrán reclamarse las pensiones impagadas de los cinco años anteriores). Este plazo puede quedar interrumpido en caso de que se lleve a cabo un requerimiento de pago de manera fehaciente.

Con respecto al plazo para reclamar la pensión compensatoria impagada, no es tan claro, pues hay sentencias que dicen que si está durante un tiempo considerable (sin que tenga que ser cinco años) sin ser reclamada, es porque al cónyuge que debía haber percibido esa pensión compensatoria, no le ha supuesto un desequilibrio económico pues no la ha necesitado para vivir. Y por tanto en algunos casos se ha desestimado la reclamación.

Si se interpone una demanda de ejecución de la sentencia que reconoce el pago de la pensión, se podrá proceder al embargo de los bienes del cónyuge obligado a entregar dicha pensión. Además el Artículo 776, 1ª de la Ley de Enjuiciamiento Civil, permite que al cónyuge o progenitor que incumpla de manera reiterada las obligaciones de pago de cantidad, se impongan multas coercitivas, sin perjuicio de hacer efectivas sobre su patrimonio las cantidades debidas y no satisfechas.

Por todo ello, lo más recomendable para los casos en los que el obligado al pago de la pensión no pueda hacerse cargo de la misma por no disponer de bienes e ingresos económicos suficientes para ello, es que interponga una demanda de modificación de medidas, en la que solicite que se le disminuya el importe de la pensión para poder realizar el pago de ésta. Ahora bien, para poder solicitar una reducción de las mismas, debe probarse que los ingresos del obligado han disminuido notablemente y no se trata de una situación coyuntural, y que dicha reducción de ingresos económicos no es imputable al obligado al pago, que no ha sido "buscada" por él para dejar de pagar la pensión. Corresponde al obligado al pago de la pensión probar la reducción de sus propios ingresos con estas características. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el deber de pagar la pensión o pensiones no cesa con la interposición de la demanda de modificación de medidas, es su obligación seguir pagando. La sentencia que modifique la pensión, reduciéndola, generalmente tendrá efectos a partir del momento en que se pronuncie el Juez. Rara vez se concede con efectos retroactivos.

Como ya dije en la entrada sobre las consecuencias penales del impago de pensiones desde el punto de vista penal también tiene graves consecuencias no pagar la pensión de alimentos, pues el que incumpliera con esta obligación se le imputará un delito de abandono de familia por impago de pensiones. Este delito está contemplado en los artículos 226, 227 y 228 del código de derecho penal. Pero si el imputado del delito de abandono de familia por impago de pensión de alimentos, alega y demuestra con pruebas suficientes su situación de insolvencia y precariedad económica, podrá ser absuelto de este delito por la imposibilidad de hacer frente a dicha obligación, al no concurrir el elemento subjetivo del dolo exigido, ya que no se trata de una voluntad consciente y deliberada de no cumplir, sino de no poder disponer de recursos económicos.

En cuanto a las cantidades reclamadas en concepto de atrasos, sí pueden regir los límites de lo no embargable del artículo 607 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, sin que pueda alegarse la existencia de la situación de precariedad económica, laboral y personal por las que atraviesa el ejecutado y que le han impedido hacer frente a las pensiones alimenticias que se le reclaman.

Con respecto a los gastos extraordinarios, el Artículo 776 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, dice: Artículo 776 Ejecución forzosa de los pronunciamientos sobre medidas

(...)

4.ª Cuando deban ser objeto de ejecución forzosa gastos extraordinarios, no expresamente previstos en las medidas definitivas o provisionales, deberá solicitarse previamente al despacho de ejecución la declaración de que la cantidad reclamada tiene la consideración de gasto extraordinario. Del escrito solicitando la declaración de gasto extraordinario se dará vista a la contraria y, en caso de oposición dentro de los cinco días siguientes, el Tribunal convocará a las partes a una vista que se sustanciará con arreglo a lo dispuesto en los artículos 440 y siguientes y que resolverá mediante auto.

Luis Miguel Almazán

Abogado de familia

miércoles, 2 de abril de 2014

LOS TUITS DEL TRIMESTRE EN TWITTER @abogadodefmilia

Os copio los tweets más interesantes que he ido dejando durante el primer trimestre de 2014, en mi cuenta de twitter @abogadodefmilia que recomiendo que sigáis:

Foto: https://twitter.com
VARIOS:
ALMAZÁN Gª ASESORES ‏@abogadoenguada 5 feb

Con la demanda de modificación de medidas tb se puede solicitar medidas provisionales, aunque hay juzgados que no las acuerdan si no hay riesgo.


VIVIENDA FAMILIAR:
ALMAZÁN Gª ASESORES ‏@abogadoenguada 10 mar

El préstamo hipotecario que grava la vivienda familiar no es carga del matrimonio (STS 188 28-03-2011) sino deuda de la sociedad de gananciales.


PENSIÓN COMPENSATORIA:
ALMAZÁN Gª ASESORES ‏@abogadoenguada 10 mar

La pensión compensatoria se extingue por demostrarse la existencia de nueva relación con convivencia de quien la recibía. SAP Murcia 09-01-2014.

ALMAZÁN Gª ASESORES ‏@abogadoenguada 19 mar

Para el cálculo de la pensión compensatoria debe valorarse el tiempo en el que la esposa se ha dedicado exclusivamente a la familia. STS 655/2014


VIOLENCIA DE GÉNERO:
ALMAZÁN Gª ASESORES ‏@abogadoenguada 10 mar

Se quebranta orden de alejamiento con mensajes de twitter destinados a llamar la atención de su expareja. SAP Cuenca 17-12-2013

Luis Miguel Almazán

Abogado de familia